10. Modalidades: proyecto, contrato y manifestación de intención
Existen dos grandes vías para activar el proceso ante Corfo. La diferencia principal está en quién ejecuta las actividades y cómo se estructura la relación con terceros.
Proyecto de I+D
Corresponde al conjunto de actividades realizadas por una o varias empresas utilizando sus propias capacidades internas, y/o actividades contratadas a terceros distintos de un Centro de Investigación inscrito en el registro de Corfo. Puede presentarse de manera individual o asociativa. Los desembolsos pueden incluir gastos corrientes y gastos en bienes físicos del activo inmovilizado asociados a la I+D, incluida la cuota anual de depreciación cuando corresponda.
Contrato de I+D
Es un contrato de prestación de servicios celebrado entre una o varias empresas y un Centro de Investigación registrado por Corfo. El centro ejecuta las actividades de investigación y/o desarrollo, y puede subcontratar hasta un 50% del valor del contrato a un tercero.
Manifestación de intención
Además de la modalidad tradicional —en la que la empresa ingresa a Corfo la documentación completa—, existe la manifestación de intención. En esta vía, la empresa comunica formalmente su intención sin acompañar todavía todos los antecedentes del proyecto formulado.
Una vez acogida esa manifestación, la empresa dispone de un plazo máximo de 18 meses para presentar formalmente la solicitud de certificación. Bajo esta modalidad, y de ser certificado el proyecto, los beneficios pueden aplicar sobre gastos retroactivos realizados con cargo al proyecto a partir de la fecha del primer desembolso informado.
La documentación operativa exige, entre otros antecedentes, completar la información en el módulo de postulación, acreditar el primer desembolso con un documento tributario, respaldar su pago efectivo y presentar una declaración jurada simple. El reconocimiento del gasto se vincula a esa fecha de pago efectivo, la que debe haberse realizado como máximo 30 días antes de presentar la manifestación.
También se espera que, desde el momento de la manifestación, la empresa disponga de un sistema de administración financiero-contable capaz de reflejar con claridad los desembolsos asociados a las actividades de I+D. En síntesis: esta vía puede ayudar cuando ya empezaron gastos, pero exige orden documental desde el primer día.
En la modalidad de manifestación de intención, a contar del primer desembolso informado puede deducirse el 65% como gasto, aun cuando el proyecto aún no esté certificado; el crédito del 35%, en cambio, se aplica una vez otorgada la certificación, lo que podría implicar rectificaciones de declaraciones de años anteriores.