Greenhouse Market comenzó como una idea conversada entre amigas: crear una plataforma que reuniera materiales y soluciones para una construcción más sustentable.
Oriana Flores conocía el problema desde su experiencia como arquitecta. Sabía que existían materiales innovadores, pero encontrarlos, comparar sus características y acceder a sus fichas técnicas no era sencillo.
Fernanda Acuña, desarrolladora web, se sumó para convertir esa idea en una solución tecnológica. Después de tres postulaciones, ajustes en la propuesta y el desarrollo de un primer prototipo, el equipo logró adjudicarse un Semilla Inicia de CORFO.
En este resumen del podcast De la Idea al Fondo, revisamos qué cambió entre los primeros intentos y la postulación que finalmente resultó seleccionada.
Temario de hoy
🏗️ El problema que Oriana detectó trabajando como arquitecta.
👥 La importancia de formar un equipo complementario.
💻 Cómo avanzaron desde la idea hacia un primer prototipo.
📊 El elemento que diferenció la propuesta.
🔄 Qué aprendieron después de tres postulaciones.
🚀 Los desafíos de ejecutar el primer financiamiento.
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📌 Los números entre paréntesis corresponden al minuto aproximado en que se aborda cada tema durante el capítulo.
El problema apareció durante el ejercicio de la profesión

(06:45) Oriana comenzó a desarrollar la idea mientras trabajaba como arquitecta.
En distintos proyectos le pedían incorporar materiales sustentables, pero encontrar información sobre estas alternativas era difícil. Sabía que existían ecoladrillos, aislantes fabricados con residuos textiles y otros materiales innovadores, pero no tenía un lugar donde revisar fácilmente sus precios, características o fichas técnicas.
Al mismo tiempo, observaba que muchos productos desarrollados por emprendedores no lograban llegar a quienes podían utilizarlos en proyectos reales.
Ahí apareció la brecha que Greenhouse Market buscaba resolver: conectar a los proveedores de materiales sustentables con profesionales y empresas de la construcción.
La experiencia personal debía transformarse en un problema respaldado
Oriana conocía la dificultad porque la enfrentaba en su trabajo, pero para Semilla Inicia no bastaba con explicar que encontrar estos materiales era complicado.
El equipo necesitaba demostrar que el problema tenía una dimensión mayor y que la construcción sustentable respondía a una necesidad real de la industria.
Durante la preparación de la postulación investigaron el impacto ambiental asociado a la construcción y al uso de materiales tradicionales. Según explican en el capítulo, estos antecedentes permitieron conectar la dificultad de acceso con un desafío más amplio: reducir la huella de carbono del sector.
La propuesta dejó de ser solamente una tienda online. Comenzó a presentarse como una herramienta que podía facilitar el recambio hacia materiales con menor impacto ambiental.
Una arquitecta y una desarrolladora: el equipo que necesitaba el proyecto
(09:35) Uno de los primeros desafíos fue demostrar que tenían las capacidades necesarias para construir la solución.

Oriana conocía el rubro de la arquitectura, las necesidades de los profesionales y los aspectos técnicos de los materiales. Sin embargo, Greenhouse Market sería una plataforma digital y requería conocimientos tecnológicos.
Ahí se incorporó Fernanda, quien había estudiado programación y podía encargarse del desarrollo web.
La combinación fortaleció el proyecto:
- Oriana aportaba conocimiento de la industria y del problema.
- Fernanda podía transformar la propuesta en una plataforma.
- Ambas podían trabajar juntas en un prototipo inicial.
Para Semilla Inicia, no solo importa que la idea tenga potencial. También es necesario mostrar que el equipo cuenta con las competencias para ejecutarla.
No se quedaron solamente con la idea
En las primeras conversaciones sobre el proyecto apareció una recomendación importante: avanzar hacia algo que permitiera visualizar la solución.
Aunque Semilla Inicia apoya proyectos tempranos, presentar un concepto, una maqueta o un prototipo ayuda a demostrar que el equipo ya comenzó a cerrar algunas incertidumbres.
Oriana y Fernanda trabajaron en una primera versión que permitía explicar cómo funcionaría Greenhouse Market y qué experiencia tendría una persona al buscar materiales sustentables.

Este avance ayudó a que la propuesta no dependiera únicamente de una descripción escrita.
La calculadora de huella de carbono marcó una diferencia
(14:19) Greenhouse Market no quería ser solamente un catálogo o un marketplace.
El equipo incorporó una calculadora que permitiría comparar un material sustentable con una alternativa tradicional y mostrar cuánto CO₂ podría evitarse al elegirlo.

Por ejemplo, al agregar un producto al carrito, la plataforma entregaría una estimación del ahorro asociado a esa decisión.
Este elemento agregaba valor porque hacía visible el impacto de la compra. En lugar de decir únicamente que un material era “más sustentable”, la plataforma buscaba expresarlo mediante un resultado medible.
Según comenta Oriana, esta funcionalidad se incorporó con mayor fuerza en postulaciones posteriores y probablemente fue uno de los elementos que ayudaron a diferenciar la propuesta que finalmente resultó seleccionada.
La tercera postulación fue distinta a las anteriores
Greenhouse Market no ganó en su primer intento.
Después de cada postulación, el equipo revisó la propuesta, realizó ajustes y volvió a prepararse para una nueva convocatoria. La tercera vez lograron adjudicarse el financiamiento.
Entre los principales cambios estuvieron:
- Una mejor fundamentación del problema.
- La incorporación de un equipo complementario.
- El desarrollo de un prototipo.
- Una propuesta de valor más clara.
- La calculadora como elemento diferenciador.
No se trató de enviar exactamente el mismo proyecto tres veces. Cada intento les permitió detectar qué faltaba y fortalecer la siguiente versión.
Ganar el fondo fue solo el comienzo
(18:07) Una vez adjudicado Semilla Inicia, aparecieron nuevos desafíos.
Oriana y Fernanda tuvieron que aprender sobre constitución de empresa, obligaciones tributarias, contabilidad, administración de recursos y seguimiento de los indicadores comprometidos con CORFO.
Al mismo tiempo, comenzaron a buscar proveedores para incorporar productos a la plataforma.
Ese proceso avanzó más lentamente de lo que habían imaginado. Muchos fabricantes eran difíciles de encontrar o no tenían canales digitales actualizados. Sin embargo, cuando lograban reunirse con ellos, descubrían que Greenhouse Market podía ayudarles no solo a vender, sino también con visibilidad, publicidad y logística.
Esta experiencia les permitió ajustar nuevamente la propuesta a partir de necesidades observadas durante la ejecución.
El principal aprendizaje
El camino de Greenhouse Market fue:
Problema observado → investigación → equipo complementario → prototipo → propuesta diferenciada → ajustes → adjudicación y validación.

El proyecto no ganó porque su tercera postulación tuviera una redacción más bonita. Ganó después de fortalecer los elementos que hacían creíble la propuesta.
Oriana y Fernanda entendieron mejor el problema, reunieron las capacidades necesarias, construyeron una primera versión y añadieron una herramienta que permitía medir el impacto de la solución.
Su experiencia también demuestra que una postulación rechazada no siempre significa que la idea sea mala. A veces indica que todavía falta evidencia, equipo, avance o claridad para demostrar su potencial.
Como señalan al final del capítulo, lo importante es enamorarse del problema y mantener la flexibilidad para mejorar la solución.
En el capítulo completo, Oriana y Fernanda profundizan en sus tres postulaciones, la creación de Greenhouse Market y los desafíos que han enfrentado durante la ejecución del fondo.
Puedes ver la entrevista en YouTube o escucharla en Spotify.
Y si conoces a alguien que no fue seleccionado en su primera postulación a Semilla Inicia, compártele este caso. Puede servirle para revisar qué debe fortalecer antes de volver a intentarlo.

