Carlos Cuevas ya conocía Start-Up Chile. Años atrás había obtenido financiamiento para Sinbad, una plataforma de alojamiento para empresas que llegó a operar fuera de Chile.
El proyecto avanzaba, pero la pandemia golpeó directamente a la industria del turismo y el equipo decidió cerrarlo. En vez de abandonar el emprendimiento, Carlos comenzó a revisar qué capacidades habían desarrollado durante esos años. Una de ellas era el marketing digital.
Ese trabajo, que inicialmente realizaban para promocionar su propia startup, comenzó a ofrecerse a otras empresas. Primero gestionaron las campañas de manera manual y, con el tiempo, empezaron a incorporar automatización e inteligencia artificial. Así nació Kalamar Digital, proyecto que ingresó a Start-Up Chile Build como parte de la generación BIG 7.
Actualmente, Kalamar se encuentra en su segundo ciclo en Start-Up Chile, esta vez dentro de Ignite BIG 11. El programa contempla $30 millones de financiamiento equity-free y la posibilidad de acceder a una extensión de $20 millones adicionales.
Este capítulo de De la Idea al Fondo vuelve al comienzo de ese recorrido: cuando el equipo todavía gestionaba campañas manualmente, conectaba sus primeras herramientas y reunía datos para comprobar que la propuesta podía funcionar.
Temario del capítulo
🦑 Cómo nació Kalamar Digital después del cierre de otra startup.
📣 El problema que encontraron en la publicidad digital.
🧪 Por qué comenzaron gestionando campañas de forma manual.
🎯 Cómo definieron su foco y diferenciación.
👥 La búsqueda de socios técnicos.
📊 La importancia de llegar a Startup Chile con datos y clientes.
🚀 En qué utilizarán el financiamiento de Build.
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📌 Los números entre paréntesis indican el minuto aproximado en que se aborda cada tema en el capítulo.
El cierre de Sinbad abrió un camino distinto
(02:16) Carlos comenzó su carrera como profesor de Filosofía. Después estudió Informática y se acercó al mundo del emprendimiento tecnológico.
Su primera startup fue Sinbad, una plataforma similar a Airbnb, pero orientada a empresas. El proyecto levantó financiamie nto público y privado, llegó a México e incorporó alojamientos en otros mercados.

La pandemia cambió por completo el escenario. La actividad turística se paralizó y el equipo terminó cerrando la empresa.
Durante ese periodo comenzaron a ofrecer a otros negocios algo que ya sabían hacer: crear y gestionar campañas de marketing digital. Esa experiencia les permitió conocer de cerca las dificultades que enfrentaban sus clientes.
Hacer publicidad era necesario, pero también difícil de gestionar
(04:14) Muchos pequeños negocios necesitaban invertir en publicidad digital, pero no contaban con el tiempo ni los conocimientos para revisar continuamente sus campañas.
Algunos promocionaban publicaciones directamente desde Instagram, sin tener claridad sobre los resultados. Otros habían contratado agencias, pero no sabían cuánto retorno estaban generando o consideraban que el servicio era demasiado costoso.
Carlos estima que una campaña puede requerir cerca de dos horas diarias de revisión para hacer ajustes, analizar resultados y preparar nuevos textos o piezas.
El problema no era solamente crear un anuncio. También había que darle seguimiento y entender si la inversión estaba funcionando.
Kalamar Digital comenzó a tomar forma como una herramienta para lanzar campañas pagadas en diferentes canales desde un mismo lugar y con pocos pasos.

Primero lo hicieron manualmente
(07:02) Kalamar no partió con una plataforma completamente automatizada.
Cuando recibían una campaña, el equipo realizaba el trabajo de manera manual. Así pudieron conocer el proceso, entender qué necesitaban los clientes y detectar qué tareas valía la pena automatizar.
Después comenzaron a conectar las API de las plataformas publicitarias e incorporaron herramientas de machine learning y procesamiento de lenguaje natural.
Este orden fue importante: la tecnología apareció después de entender el trabajo que debía resolver.
Aprendizaje clave
Kalamar no comenzó desarrollando una plataforma completa. Primero gestionó campañas de forma manual y automatizó el proceso después de entender qué necesitaban sus clientes.
El foco apareció al estudiar las alternativas disponibles
(09:23) En el mercado ya existían agencias, herramientas para administrar redes sociales y plataformas que conectaban distintos canales.
Por eso el equipo tuvo que definir con mayor precisión dónde quería competir.
En vez de desarrollar una herramienta que hiciera muchas tareas, decidieron concentrarse en una necesidad específica: facilitar la creación y gestión de publicidad pagada para personas que no son especialistas en marketing.
Su cliente no necesariamente conoce plataformas avanzadas ni quiere configurar campañas complejas. Necesita ingresar, seguir algunos pasos y comprender qué está ocurriendo con su inversión.
Esa decisión también les permitió explicar mejor su diferencia frente a otras soluciones. Kalamar no buscaba reemplazar todas las herramientas de marketing, sino hacer más simple una tarea específica.
La inteligencia artificial tenía que resolver algo concreto
(13:01) Carlos comenzó a estudiar inteligencia artificial antes de que las herramientas generativas alcanzaran su popularidad actual.
En ese proceso conoció a Fernando, especialista en deep learning y redes neuronales, quien primero fue su profesor y luego se convirtió en uno de sus socios.
También se sumó Ricardo, responsable del desarrollo y la programación del producto.
Carlos destaca que Kalamar no nació con la idea de utilizar inteligencia artificial simplemente porque estuviera de moda. El equipo ya tenía un problema identificado y encontró en esta tecnología una forma más eficiente de abordarlo.
Primero definieron para qué la necesitaban. Después decidieron cómo incorporarla.
La relación entre los fundadores tampoco apareció de un día para otro. En el caso de Fernando, comenzó a partir del estudio y se fue construyendo mediante la confianza. Ricardo, en cambio, apareció después de que Carlos publicara en un grupo de Facebook que buscaba apoyo para resolver un desafío técnico.
Esperaron a tener datos antes de volver a postular
(19:59) Startup Chile no era una experiencia nueva para Carlos. Con Sinbad ya había obtenido financiamiento de esta institución, además de otros apoyos públicos.
Sin embargo, decidió que no volvería a postular hasta que el nuevo proyecto tuviera señales concretas de avance.
Kalamar llegó a Build con clientes, aprendizajes, métricas y una primera versión en funcionamiento.
Según Carlos, una de las preguntas más difíciles de una postulación no es necesariamente la que tiene una redacción más compleja. Es la que pide demostrar el estado actual del proyecto.
Cuando el formulario pregunta por los avances, no basta con decir lo que se espera hacer. Hay que mostrar qué ha ocurrido hasta ese momento.
¿Qué significa tener tracción?
(25:08) La tracción permite demostrar que el proyecto se está moviendo.
No siempre tiene que expresarse en ventas. Dependiendo del modelo, puede mostrarse mediante:
- clientes que ya utilizan el producto;
- crecimiento de usuarios;
- aumento en el uso de la plataforma;
- primeras ventas;
- tasa de conversión;
- pruebas realizadas;
- o resultados obtenidos en un canal comercial.
Lo relevante es contar con datos que permitan observar un avance real, en vez de presentar solamente proyecciones.
¿Qué muestra la tracción?
Que el proyecto ya comenzó a avanzar y no depende únicamente de lo que espera lograr en el futuro.
Puede verse en ventas, clientes, usuarios, crecimiento, pruebas, uso del producto o resultados comerciales.
Producto y llegada al mercado
(27:26) Durante el programa, Kalamar concentrará sus esfuerzos en dos áreas.
La primera es el producto. El equipo quiere mejorar su funcionamiento, usabilidad y experiencia de usuario, sin intentar construir de inmediato una plataforma demasiado grande.
La segunda es su estrategia de llegada al mercado: definir cómo conseguir nuevos clientes, medir las conversiones y hacer más predecible el proceso comercial.
Parte de los recursos se destinará al equipo de desarrollo, campañas pagadas y herramientas que les permitan analizar datos.

Kalamar ya había medido el retorno obtenido en uno de sus canales publicitarios. Por eso el financiamiento no se utilizará para descubrir desde cero si ese canal funciona, sino para invertir más y observar hasta dónde puede crecer.
Una idea puede sonar bien y aun así no resolver un problema
(32:36) Al final del capítulo, Carlos entrega dos recomendaciones desde su experiencia.
La primera es pensar con mayor anticipación cuando el proyecto ya está vendiendo. En su emprendimiento anterior se concentraron fuertemente en aumentar las ventas, pero no construyeron con suficiente claridad una ruta para los años siguientes.
La segunda es validar rápidamente cuando el proyecto recién está comenzando.
Una idea puede parecer interesante, pero eso no asegura que alguien la necesite o esté dispuesto a pagar por ella.
Para Carlos, la pregunta importante es directa:
¿El cliente realmente quiere esta solución?
La respuesta debe buscarse conversando, probando y ofreciendo una primera versión, no solamente desarrollando el producto durante meses.
El recorrido de Kalamar Digital
El camino de Kalamar Digital
Cierre de una startup → servicio de marketing → problema validado → trabajo manual → automatización → clientes y métricas → Startup Chile Build
Kalamar Digital no comenzó construyendo una plataforma compleja ni postulando inmediatamente a financiamiento.
El equipo primero prestó el servicio, conoció a sus clientes y comprobó que existía un problema que valía la pena resolver. Después comenzó a automatizar, reunir datos y fortalecer el producto.
El financiamiento apareció cuando ya existía una base sobre la cual avanzar.
En el capítulo completo, Carlos también profundiza en la formación del equipo, la incorporación de inteligencia artificial y los desafíos de construir una estrategia comercial que permita crecer.
Puedes revisar la conversación completa en YouTube y Spotify.

