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El Mundial de la Innovación: ¿Qué países lideran la inversión en I+D entre los participantes del Mundial 2026?

Mientras millones de personas siguen el Mundial desde las tribunas o frente al televisor, existe otra competencia mucho menos visible, pero igualmente relevante para el desarrollo de los países: la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Mientras unos buscan levantar la copa en la cancha, otros compiten por liderar la creación de conocimiento, nuevas tecnologías y soluciones que impulsan el crecimiento económico. Si midiéramos el éxito de los países por su capacidad para de

Nico Jara

Nico Jara

CEO @alfondo.cl

El Mundial de la Innovación: ¿Qué países lideran la inversión en I+D entre los participantes del Mundial 2026?

Mientras millones de personas siguen el Mundial desde las tribunas o frente al televisor, existe otra competencia mucho menos visible, pero igualmente relevante para el desarrollo de los países: la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Mientras unos buscan levantar la copa en la cancha, otros compiten por liderar la creación de conocimiento, nuevas tecnologías y soluciones que impulsan el crecimiento económico.

Si midiéramos el éxito de los países por su capacidad para desarrollar nuevas tecnologías, generar conocimiento y fortalecer sus ecosistemas de innovación, el cuadro del campeonato sería muy distinto al del fútbol.

¿Quiénes llegarían a la final? ¿Y quién levantaría la copa? Los datos de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), la OCDE y el Banco Mundial nos permiten responder esa pregunta.


¿Cómo se mide la innovación global? Las reglas del juego

La innovación no depende de un único indicador. Para evaluar el desempeño de un país, organismos internacionales consideran múltiples variables que reflejan tanto el esfuerzo por innovar como los resultados obtenidos.

En este artículo utilizaremos dos de los indicadores más reconocidos a nivel mundial:

  • Intensidad de I+D: corresponde al porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que un país destina a investigación y desarrollo, considerando tanto la inversión pública como la privada.
  • Índice Global de Innovación (Global Innovation Index - GII): elaborado por la OMPI, evalúa factores como la calidad de las universidades, producción científica, infraestructura tecnológica, patentes, sofisticación empresarial, ecosistemas de emprendimiento y resultados de innovación.

Estos indicadores permiten comparar a los países de manera objetiva y entender por qué algunos lideran la economía del conocimiento.


La tabla de posiciones: inversión en I+D vs. innovación global

De los países que habitualmente compiten al más alto nivel, así se configura el ranking de inversión tecnológica y capacidad innovadora según los últimos datos oficiales disponibles.

País

Inversión en I+D (% del PIB)

Puesto en el Índice Global de Innovación (GII)

Corea del Sur

5,00 %

Nº 4

Suecia

3,55 %

Nº 2

Estados Unidos

3,50 %

Nº 3

Suiza

3,35 %

Nº 1

Japón

3,40 %

Nº 12

Alemania

3,10 %

Nº 11

Francia

2,25 %

Nº 13

Reino Unido

2,10 %

Nº 6

Portugal

1,70 %

Nº 31

Brasil

1,15 %

Nº 52

Chile (referencia)

0,40 %

Nº 51

Nota: Los porcentajes de inversión en I+D corresponden al último dato disponible para cada país reportado por la OCDE y el Banco Mundial. Las posiciones del Índice Global de Innovación corresponden a la edición 2025, elaborada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Los cuatro semifinalistas: distintos caminos hacia la innovación

🇰🇷 Corea del Sur: el delantero letal de la inversión

Si el campeonato se definiera únicamente por el nivel de inversión en investigación y desarrollo, Corea del Sur ganaría por amplia diferencia.

Según los indicadores de la OCDE, destina cerca del 5 % de su PIB a I+D, liderando el gasto relativo entre las principales economías del mundo.

Gran parte de esta inversión proviene de grandes conglomerados empresariales conocidos como chaebols, entre ellos Samsung, Hyundai y LG, que destinan miles de millones de dólares al desarrollo de semiconductores, inteligencia artificial, robótica, telecomunicaciones y baterías de última generación.

El resultado es un ecosistema altamente competitivo que mantiene al país entre los líderes mundiales en innovación tecnológica.


🇨🇭 Suiza: el estratega que convierte inversión en resultados

Aunque Suiza invierte ligeramente menos que Corea del Sur, ha liderado el Índice Global de Innovación durante varios años consecutivos, consolidándose como una de las economías más innovadoras del mundo.

¿Cómo lo consigue?

Porque no solo importa cuánto se invierte, sino también la eficiencia con la que se transforma esa inversión en conocimiento, patentes y nuevas tecnologías.

Suiza destaca por la estrecha colaboración entre universidades de excelencia —como la ETH Zürich—, centros de investigación y empresas altamente especializadas, especialmente en industrias farmacéuticas, biotecnológicas y de ingeniería de precisión.


🇺🇸 Estados Unidos: la potencia tecnológica mundial

Estados Unidos combina una elevada inversión pública con uno de los mayores niveles de inversión privada en investigación y desarrollo del planeta.

Empresas como Apple, Microsoft, Alphabet, Nvidia y Amazon destinan miles de millones de dólares cada año al desarrollo de nuevas tecnologías, mientras universidades de prestigio y agencias gubernamentales continúan impulsando investigación de frontera en áreas como inteligencia artificial, salud, defensa, energía y exploración espacial.

Además, el ecosistema estadounidense destaca por su capacidad para transformar descubrimientos científicos en empresas globales gracias a un sólido mercado de capital de riesgo.


🇸🇪 Suecia: innovación como política de Estado

Con poco más de diez millones de habitantes, Suecia demuestra que el tamaño de un país no determina su capacidad de innovar.

Su inversión cercana al 3,5 % del PIB es consecuencia de una estrategia sostenida durante décadas, basada en educación de calidad, confianza institucional y una estrecha colaboración entre el Estado, las universidades y el sector privado.

Empresas como Ericsson, Volvo y Spotify son ejemplos de un ecosistema que ha sabido combinar innovación tecnológica, digitalización y sostenibilidad.


El panorama latinoamericano: ¿en qué división juega Chile?

En términos futbolísticos, Sudamérica ha sido históricamente una de las regiones más exitosas del planeta. Sin embargo, cuando se analiza la inversión en investigación y desarrollo, el escenario cambia considerablemente.

Según el Global Innovation Index 2025, elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Chile ocupa el puesto 51 a nivel mundial, posicionándose como el país latinoamericano mejor ubicado en el ranking, por delante de Brasil (puesto 52) y México (puesto 58).

Sin embargo, este liderazgo regional convive con una inversión en I+D significativamente inferior a la de las economías más innovadoras del mundo. Mientras países como Corea del Sur, Suecia o Suiza destinan más del 3 % de su PIB a investigación y desarrollo, Chile aún ronda el 0,40 %, lo que evidencia la brecha que todavía existe para consolidar una economía basada en el conocimiento.

En otras palabras, Chile lidera Latinoamérica en innovación, pero aún tiene un largo camino por recorrer para acercarse a las economías que encabezan los rankings internacionales.


¿Cómo aprovechar la cancha actual?

Incrementar la inversión en ciencia, tecnología e innovación continúa siendo uno de los grandes desafíos para Chile. Pero, ¿en qué se ocupa realmente ese 0,40% del PIB que hoy se destina a I+D?

Según los datos de la plataforma institucional Observa MinCiencia, la ejecución de estos recursos en el ecosistema chileno se concentra casi en partes iguales en dos grandes sectores: las Instituciones de Educación Superior (universidades) y las Empresas, acumulando cerca del 42% del gasto total cada una. Para mover y estructurar estos recursos, el país se apoya de manera general en tres grandes herramientas y pilares públicos:

  1. ANID (Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo): Es la encargada de financiar la ciencia de frontera, la investigación básica y proyectos asociativos o precompetitivos (como los fondos IDeA I+D), canalizando el financiamiento principalmente hacia el conocimiento generado en las universidades.
  2. Subsidios y fondos de Corfo: Instrumentos orientados de forma directa al sector productivo, que apoyan económicamente proyectos empresariales enfocados en desarrollo tecnológico, digitalización, sostenibilidad y transferencia tecnológica, disminuyendo el riesgo financiero de innovar.
  3. Ley de Incentivo Tributario a la I+D (Ley de I+D): Un mecanismo clave administrado por Corfo que permite a las empresas privadas rebajar, mediante un crédito tributario contra el impuesto de primera categoría, hasta el 35% de los gastos destinados a investigación y desarrollo, impulsando la inversión del sector privado.

Para las empresas, conocer y aprovechar estos instrumentos disponibles en la cancha actual representa una oportunidad real para mitigar riesgos, optimizar procesos, desarrollar nuevos productos e incorporar tecnologías que aumenten significativamente su productividad.


Conclusión: el talento necesita inversión

El fútbol y la innovación tienen más similitudes de las que parecen.

En ambos casos existe talento, disciplina y estrategia, pero ningún equipo levanta una copa únicamente gracias a la inspiración. Los mejores resultados son consecuencia de años de preparación, inversión constante y trabajo coordinado.

Corea del Sur, Suiza, Suecia y Estados Unidos no lideran los rankings de innovación por casualidad. Son países que han construido ecosistemas donde la investigación, la educación, la colaboración entre el sector público y privado, y el financiamiento de nuevas tecnologías forman parte de una estrategia de largo plazo.

De acuerdo con la evidencia recopilada por la OCDE y el Banco Mundial, la inversión sostenida en investigación y desarrollo está estrechamente relacionada con mayores niveles de productividad, competitividad y capacidad de adaptación tecnológica.

Mientras Chile continúa avanzando para cerrar la brecha en inversión en I+D, el desafío no solo recae en las políticas públicas. También representa una oportunidad para que más empresas incorporen la innovación como parte de su estrategia de crecimiento y aprovechen los instrumentos disponibles para transformar buenas ideas en proyectos con impacto.

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