Cuando Magdalena Carmona trabajaba en e-commerce, había algo que le llamaba la atención: personas con gustos, tallas y presupuestos distintos entraban a una tienda online y veían exactamente el mismo catálogo.
En una categoría como moda, eso podía significar enfrentarse a cientos o incluso miles de productos. Los primeros recibían casi toda la atención, mientras que muchos quedaban escondidos en las últimas páginas y terminaban vendiéndose con descuento, bajo el costo o simplemente sin rotación.
A partir de ese problema comenzó a construir Adara, una startup que utiliza tecnología para personalizar la experiencia de compra y ayudar a los e-commerce a ordenar y aprovechar mejor sus catálogos.
Su primera versión no fue una gran plataforma. Era una página que recomendaba prendas utilizando respuestas obtenidas mediante historias de Instagram y una selección de productos que el equipo realizaba manualmente.
Ese MVP les permitió probar la idea, formar un equipo técnico y comenzar un recorrido que incluyó Startup Chile Build, inversión privada y posteriormente Startup Chile Ignite.
Temario del capítulo
🛍️ El problema que Magdalena detectó trabajando en e-commerce.
📲 El primer MVP construido con Instagram y procesos manuales.
💰 El camino entre recursos propios, fondos públicos e inversionistas.
📊 Por qué validar una idea también implica ponerle precio.
🧾 Las diferencias entre adjudicarse un fondo y ejecutarlo correctamente.
🚀 Los aprendizajes que llevaron a Adara desde Build hasta Ignite.
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El problema estaba en las últimas páginas del catálogo
(01:55) Magdalena es ingeniera comercial y antes de crear Adara trabajaba como product manager de e-commerce en una empresa de retail.

Parte de su trabajo era revisar indicadores y buscar formas de mejorar el desempeño del catálogo. En ese proceso detectó dos dificultades.
Por una parte, los clientes entraban al sitio, revisaban algunos productos y se iban rápidamente. Su hipótesis era que no estaban encontrando lo que buscaban, porque todos recibían el mismo orden de productos, aunque tuvieran intereses diferentes.
Por otra, estaban los productos conocidos como long tail: aquellos que quedaban desde la cuarta página en adelante y que muy pocas personas alcanzaban a ver.
La personalización podía ayudar en ambos frentes. En lugar de mostrar el mismo catálogo a todos, el sistema podría ordenar los productos según las características e intereses de cada visitante.
Así, una prenda escondida en la página 40 podría aparecer entre las primeras opciones para la persona adecuada.
La primera versión mezcló tecnología y trabajo manual
(07:25) Magdalena sabía qué tipo de producto quería construir, pero no programaba.
Para desarrollar la primera versión contrató a dos empresas de confianza: una se encargó de la experiencia de usuario y la parte visual; la otra trabajó en el algoritmo de recomendación.
El MVP estaba dirigido inicialmente a mujeres interesadas en moda. Las usuarias ingresaban su cuenta de Instagram y recibían recomendaciones basadas en respuestas que habían entregado mediante historias de esa red social.

El equipo procesaba esas respuestas y las relacionaba con prendas recopiladas manualmente desde diferentes tiendas online.
No era un sistema completamente automatizado, pero permitía responder la pregunta importante: ¿las personas realmente utilizarían este tipo de recomendación?
Las usuarias ocuparon la página y algunas marcas mostraron interés en colaborar. Con esas primeras señales, Magdalena decidió continuar desarrollando el producto.
Aprendizaje clave
El primer producto de Adara no tenía que hacer todo automáticamente. Tenía que permitirles comprobar si las personas usarían las recomendaciones y si las marcas veían una oportunidad en la propuesta.
El financiamiento no llegó de una sola parte

(10:05) Adara comenzó con una combinación de recursos propios y apoyo de personas cercanas.
En una etapa tan inicial, cuando todavía había principalmente una idea y un MVP, resultaba difícil convencer a un inversionista que no conociera a Magdalena ni su experiencia en el sector.
Después de construir la primera versión, el equipo postuló a Startup Chile Build, que fue el primer fondo público que ejecutaron para el proyecto.
Más adelante se sumaron otras adjudicaciones, inversión de personas cercanas e inversionistas ángeles. Magdalena explica que ganó distintas convocatorias de Corfo, aunque no todas pudieron ejecutarse por incompatibilidades entre programas o por requisitos administrativos.
Su experiencia muestra que adjudicarse un fondo y poder ejecutarlo son dos cosas distintas. Antes de aceptar recursos, es necesario revisar las condiciones, los plazos y la compatibilidad con otros programas.
Buscar inversionistas fue una segunda jornada de trabajo
(14:10) Cuando Adara necesitó más capital para acelerar su crecimiento, Magdalena decidió buscar inversionistas ángeles.
Antes de comenzar, preparó una proyección financiera para definir cuánto dinero necesitaba y en qué lo utilizaría. También armó un pitch deck con información sobre el problema, la solución, el mercado, la competencia y los avances de la startup.
Luego creó una base de datos con posibles inversionistas.
Revisaba noticias sobre startups que habían levantado capital, anotaba quiénes habían invertido y después buscaba conexiones en común mediante LinkedIn para solicitar una presentación.
Durante el día trabajaba en Adara. En las tardes y noches avanzaba en el levantamiento de capital.
El primer inversionista apareció en un evento. La conversación avanzó rápidamente porque conocía la industria y Magdalena ya tenía preparada toda la información necesaria.
Fondos públicos e inversión privada no funcionan igual
Los subsidios públicos no exigen entregar participación de la empresa, pero sí implican compromisos de ejecución, resultados, informes y rendiciones.
En la inversión privada, en cambio, una persona o fondo aporta capital a cambio de participación en la startup. El proceso previo para encontrar inversionistas puede ser más largo, aunque la administración posterior funciona de otra manera.
Financiamiento público
No exige entregar participación, pero requiere cumplir hitos, respaldar los gastos y presentar informes técnicos y financieros.
Inversión privada
El inversionista aporta recursos esperando que la empresa crezca y su participación aumente de valor.
Magdalena recomienda buscar inversión privada cuando el negocio necesita capital para crecer o acelerar, no simplemente cuando se está quedando sin dinero.
Una startup con clientes, avances y una oportunidad clara resulta más atractiva y también tiene una mejor posición para negociar.
Validar una idea también significa preguntar cuánto pagarían
(24:48) Para Magdalena, conocer bien el problema fue más sencillo porque ella misma lo había enfrentado trabajando en e-commerce.
Aun así, antes de desarrollar el producto realizó formularios y conversó con potenciales usuarias.
Su recomendación es no limitarse a preguntar si la idea parece interesante. Muchas personas pueden responder positivamente por cortesía, especialmente cuando no existe ningún compromiso.
La conversación cambia cuando se incorpora un precio:
“¿Pagarías esta cantidad por usar la solución?”
La respuesta permite distinguir entre alguien que encuentra atractiva la idea y alguien que realmente la contrataría.
También entrega información útil para ajustar la propuesta antes de invertir demasiado tiempo o dinero en el desarrollo.
Para validar tu propuesta
No preguntes únicamente si usarían tu producto. Pregunta cuánto estarían dispuestos a pagar por él.
El precio se prueba y se vuelve a ajustar
(25:28) Definir el precio fue uno de los puntos más difíciles para Adara.
Magdalena estudió el tema, revisó modelos y conversó con otros emprendedores. Finalmente, concluyó que el pricing tiene una parte importante de prueba.
El equipo definía un precio de lanzamiento, observaba la respuesta de los clientes y lo revisaba después de algunas semanas.
Cuando nadie cuestionaba el valor, podía existir espacio para aumentarlo. Cuando el precio se convertía en una barrera, volvían a conversar con los clientes y ajustaban la propuesta.
Esto no significa elegir una cifra al azar. El precio debe considerar:
- la disposición a pagar;
- los costos del producto;
- los ingresos proyectados;
- el tamaño del mercado;
- el costo de adquirir clientes;
- y el valor que la solución entrega.
Magdalena también recomienda incorporar estos datos en las postulaciones, aunque todavía sean proyecciones, siempre que estén justificadas y acompañadas de sus fuentes.
Ganar el fondo también implica ejecutarlo bien
(19:10) El financiamiento público no termina cuando se informan los resultados.
Después comienza la ejecución: respaldar los gastos, cumplir los hitos, preparar informes y demostrar que los recursos se utilizaron según lo aprobado.
Magdalena advierte que al postular es fácil entusiasmarse y comprometer resultados demasiado ambiciosos.
Sin embargo, esos hitos deben cumplirse. Por eso recomienda incluir metas exigentes, pero alcanzables dentro del tiempo y presupuesto disponibles.
En algunos proyectos contó con apoyo especializado para las rendiciones. Esto le permitió concentrarse en el negocio y reducir errores en la documentación.
Antes de enviar la postulación
Revisa si tu equipo realmente puede cumplir cada resultado dentro del plazo, el presupuesto y las condiciones del fondo.
De una prueba manual a Startup Chile Ignite
El recorrido de Adara no fue una línea directa ni dependió de una sola fuente de financiamiento.
Comenzó con un problema observado en el trabajo, siguió con una prueba sencilla y después fue sumando tecnología, equipo, clientes y distintas alternativas de capital.
El camino de Adara
Problema en el e-commerce → MVP con Instagram → primeras usuarias → Startup Chile Build → inversión privada → Startup Chile Ignite
La historia de Adara deja una recomendación concreta: antes de construir una plataforma completa, encuentra una forma sencilla de probar la parte central de la idea.
Para Magdalena, esa prueba fue una página que utilizaba información de Instagram y procesos manuales para recomendar ropa.
No era el producto definitivo, pero permitió saber que existía interés y que valía la pena seguir invirtiendo en su desarrollo.
En el capítulo completo también profundiza en la búsqueda de inversionistas, las rendiciones de fondos públicos, el uso de LinkedIn y los indicadores que una startup debería incluir en sus postulaciones.
Puedes revisar la conversación completa en YouTube y Spotify.

